domingo, 4 de diciembre de 2011

EL CORAZÓN QUE COMPARTO


Esto lo escribió mi padre alrededor del año 77, echado de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Tadeo Lozano de Bogotá, por las ideas que defendía, para entonces escribía para la sección de cuentos del periódico El Espectador. Habían transcurrido unos 4 años desde la muerte del cantautor Víctor Jara en Chile, tras el golpe de Estado de las fuerzas armadas chilenas encabezado por el general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende. Mi padre en un acto semejante, aún dudando del alcance de sus ideas invitó a todos a pararse frente al capitolio a decirle NO al estado. Cuando estuvó frente al capitolio, su frupo lo abandonó, marchando sin dudar ni un momento, sin mirar atrás. Cuando por fin volteó sólo vio militares que iban por él....



YO SOY COMO QUIERO SER, SIN MANDATOS NI FRONTERAS,

LA QUE QUIERA QUE ME QUIERA Y LA QUE NO, QUE NO ME QUIERA,

PORQUE YO AMO LA LIBERTAD DE VIVIR COMO YO QUIERA

Y POR ESO QUIERO QUE SEPAN QUE NO CAMBIARAN MI SENDA,

PORQUE YO SOY COMO QUIERO SER.



YO, SOY CRUZADO DEL ENSUEÑO, SOY UN PÁLIDO BOHEMIO,

YO AMO EL ARTE POR EL ARTE, SIN BUSCAR JAMÁS UN PREMIO,

YO ODIO EL IDEALISMO, LA RAZÓN ÚTIL Y SERIA,

PORQUE PARA MÍ EL PENSAR ES PARA EL SABIO Y EL SENTIR PARA EL ARTISTA

AMO EL GÓTICO MILAGRO DE LAS VIEJAS CATEDRALES,

LA MAYÚSCULA HISTORIADA QUE SE EXHIBE EN LOS MISALES

Y EL DEBOTO PANTEISMO DE LOS MÍSTICOS CRISTIANOS,

Y AUNQUE SABIOS INFATUADOS, POR RAZÓN ÚTIL Y SERIA,

PARA MÍ, SON BOHEMIOS, SON POETAS, SON ARTISTAS;

Y NO ES MÁS QUE DULCE LA DOCTRINA DEL RABÍ DE GALILEA,

MI YANTAD TENGO INSEGURO 

PERO GUARDO UN GRAN TESORO DE ILUSIONES EN MI PECHO.



MI BOHEMIA SE ALIMENTA DE LAS COSAS QUE LE CUENTA MI EXALTADA FANTASÍA,

PORQUE AUNQUE POBRE Y ESPOSADO, SOY UN REY QUE VISTE ANDRAJOS,

SOY AMPÓN CON IDALGUÍA.



José Jairo Giraldo





Tras abandonar la academia, o mejor que esta lo abandonara, se marchó del país llevando una vida de marino, trabajando en la cubierta de un barco chipriota, develando la oscuridad de los hombres, en medio de motines y ejecuciones en alta mar. Más tarde por esas cosas que llamamos del destino terminó en Nicaragua de paso, allí conoció a su bohemia exaltada, una soñadora estudiante de psicología, mi madre, heredera de un legado cuyas letras llevaba impresas en la sangre. Su abuelo Antonio Medrano, un hombre célebre en su tiempo, político, poeta, orador, soldado y pensador nicaraguense de principios del siglo XX, a quien el presidente Celaya en sus últimos años de gobierno le envió a a las celdas penitenciarias (año 1906), tras verle clamando en la tribuna con voz potente contra el régimen imperante al que fustigaba inclemente con el látigo de su pluma. No pudiendo encadenarle las ideas, Celaya le hizo cortar la cabellera que llevaba al mejor estilo nazareno. Antes de abandonar la cárcel, en la pared de la celda donde estuvo dejó escrito:



EN LA CÁRCEL ESTOY,

MI NEGRO CRIMEN ES DEFENDER LA LIBERTAD HERIDA,

PRODIGAR EL CONSUELO A LOS QUE GIMEN

Y A CENTROAMERICA OFRENDAR MI VIDA.



Su nieta Vioga, se casó con Jairo, mi padre, a los 15 días de conocerlo. Entonces era un momento coyuntural en América Latina, un periodo de guerras civiles y corazones revolucionarios. Pronto estallaría la guerra civil en Nicaragua y quien no estuviera del lado de los que se habían tomado el poder, entraba a formar parte de las listas negras. En medio de esas revueltas, un día mi padre tras dejar a su hermosa poeta en casa, no alcanzó a recorrer mucho camino cuando un grupo de uniformados le detuvo y encontraron en el carro los panfletos de contra-protesta que mi madre había dejado. Sentenciado, el colombiano, compró tiquete de vuelta a su país, y con el corazón en la mano le anunció a su amor que debía marchar sin contar con que esta le seguiría sin importar nada, dejando todo lo que había conocido. De este modo regresan este par de soñadores, que aún se mantienem juntos, con un bebe, mi hermano mayor. Gracias a este desenvolvimiento dialéctico de la historia, jalonada por corazones incendiarios, vine yo a ser parte de este complejo tejido espacio-temporal al que llamamos mundo, con el fuego heredado en el pecho y el ardor en las venas.

1 comentario:

  1. buenísimo lo del panteísmo de los místicos cristianos... de: Andrés Felipe López

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